
Érase una vez que se era algo que todos creíamos conocer pero que con el tiempo se nos había olvidado como era. Era la lluvia. Al igual que los niños de hoy en día se piensan que la leche sale del brick y las naranjas de la maya roja, estamos olvidando de dónde viene la lluvia. Señores, el juego hace tiempo que empezó y está pasando por un momento un tanto delicado. Y todo tiene que ver. Yo no había pasado un invierno menos frío en mi vida. Y períodos con tan poca lluvia tampoco. De todas formas, mientras siga saliendo agua del grifo nos importa más bien poco. Pues nada, como la fórmula del H2O desaparezca estamos JD2. Me veo como los indios de la tribu haciendo el paripé con plumas en la cabeza y moviendo los brazos y las piernas suplicando que llueva. Por cierto, sabéis por qué llovía? Porque Dios desde el cielo les veía haciendo el gilipollas de tal manera que decía: "joder, voy a darles agua ya que son ridículos"; y su hijo le decía "no, papá, que sigan haciendo eso otro rato que es como en Tú sí que vales o Fama". ¡Hay que joderse!
Pues eso, señores, que menos baños y más duchas, y menos quedarnos media hora bajo el agua y con cinco minutitos tenemos más que de sobra (a no se que tengas pensado tener sexo en la ducha, para lo cual se pueden permitir...5 minutos más). Y si no, hagan como muchos que conozco: no se duchen, que son todo ventajas: ahorras agua y de la peste que generas el que está al lado tuyo la palma y no consume agua tampoco.
En fin, lo dicho. Con Dios.
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