lunes, 11 de agosto de 2008

Hoian-Danang

Después de Hanoi y la Bahía de Halong cogimos el avión y fuimos a Hoian, una pequeña ciudad del centro de Vietnam, encantadora y mucho más pequeña que Hanoi, con menos tráfico y mayor seguridad, lo cual, sinceramente, era de agradecer. Por la mañana nos fuimos a Danang, tercera o cuarta ciudad más importante de Vietnam, pero nada comparable tampoco con Hanoi o Saigon.
Estuvimos viendo el Museo de Arte Cham, ese imperio que hubo hace unos cuantos siglos y cuyo territorio fue el centro del actual Vietnam. Allí por fin me enteré de qué va el hinduismo: siva, brahma, vishnu... y el linga, curiosa forma de expresar la sexualidad en esta religión. El linga es una piedra enorme en forma de falo que se encuentra incrustado en una especie de vasija, yoni, que sería la vulva, y que tiene un orificio de salida. Dicen que para pedir a los dioses fertilidad, las mujeres echaban un vaso de agua por la punta del linga, lentamente el agua caía mientras ellas iban dando la vuelta alrededor del yoni, de tal manera que el agua resbalaba por el linga, caía sobre el yoni, y tenían que volver a recoger el agua por el orificio de salida del yoni.
Después de ver el museo fuimos a ver la Playa de China, esto no es más que una playa cualquiera, con la peculiaridad que fue en ese playa donde descansaban los americanos de los duros días de batalla, donde hicieron sus comercios, sus restaurantes, cervecerías, clubs de alterne, etc... donde tenían sus momentos de esparcimiento y diversión dentro de lo que supone estar en medio de una guerra.
De camino a Hoian nuevamente, paramos a visitar la Montaña de Mármol, un monte en el que han hecho una pagoda, relativamente nueva, del siglo pasado, con un buda enorme, gigante. Después de subir unas cuantas escaleras (cuantas=unas 150), llegamos a la parte más alta, que el guía se empeñó en llamar "puertas del paraiso", porque después de todo el calor que habíamos pasado subiendo, allí arriba corría algo de brisa. Nos metimos a ver una cueva/templo en la que pudimos ver más estatuas de Buda y otras diosas esculpidas en piedra. Bastante curioso y bonito de ver.
Desde allí pudimos observar el paisaje que hay del mar entre Danang y Hoian, unos 40 km de distancia con la carretera bordeando el mar. Lástima que absolutamente todos los terrenos hayan sido vendidos a grandes cadenas hoteleras para construir allí sus resorts. A mí me resultaba curiosos que, los vietnamitas tienen muy presentes que ganaron la guerra a los americanos, pero no se dan cuenta que la batalla real, la de su lucha contra el capitalismo ya la habían perdido en el momento en el que les han vendido los terrenos para construir multitud de hoteles con campos de golf. Es cierto que eso significará trabajo para muchas personas, pero también es cierto que un gobierno que se hace llamar comunista, con las denotaciones que ello implica y el desfase en el mundo real, haya concedido a los americanos (la mayoría de las cadenas hoteleras son americanas) el privilegio de explitar todo el territorio vietnamita que quieran.
En fin, que ellos sabrán lo que hacen y en qué quieren convertir su país.
Ya en Hoian pudimos ver el Puente Japonés, un puente bastante curioso que dicen que lo construyeron los japoneses cuando vivían allí (una muestra más de la cantidad de gente que ha pasado por territorio vietnamita); también visitamos una sala de reuniones china, donde se reunión para conversar, y que es también templo; y nos permitieron también entrar a ver una casa típica, la casa Tan Ky. Todas las casas están compuestas de dos partes, abajo y arriba. Normalmente hacen la vida abajo de la casa, pero en el periodo de lluvia, ésta puede inundar toda la parte de abajo, por lo que tienen que irse a vivir arriba.
Cuando terminamos las visitas nos dejaron tiempo para ver el mercado central y poder realizar algunas compras. Estuvo fenomenal, yo me hubiera quedado algún día más por allí también.




sábado, 9 de agosto de 2008

Bahía de Halong

Desde Hanoi fuimos a la Bahía de Halong, una maravilla Patrimonio Natural de la Humanidad y propuesta como una de las nuevas maravillas del mundo. Es una bahía en la que se encuentran unas 3000 islas que salen del mar como si fueran colmillos.



La distancia entre Hanoi y Halong es de unos 170 kilómetros, pero teniendo en cuenta el estado de las carreteras en tiempo eran unas cuatro horas y media aproximadamente. El viaje fue bastante entretenido, viendo arrozales y, sobre todo, observando las cosas que transportan en sus motos los vietnamitas. Allí no hay furgonetas ni camionetas, sólo hay motos, coches y camiones que parecen salidos de la guerra. Pues bien, se podían ver motos que llevaban vigas de hierro de unos 5 metros de largo, motos con mogollón de cajas con pescado, con gallinas, con cerdos y hasta....¡¡¡una vaca muerta!!! Si, parece mentira pero un vespinillo es capaz de cargar con tanto peso. ¡¡¡Y nosotros que en cuanto íbamos 2 ya iba la pobre moto renqueando!!!

Cuando llegamos a la Bahía de Halong nos fuimos directos a coger el junco en el que íbamos a pasar la noche. Era un barco todo de madera, precioso, pero muy bien equipado, con ocho camarotes, cada uno de ellos con aire acondicionado. Ahora bien, el servicio dormía arriba de los camarotes, en el comedor, con colchones tirados en el suelo o juntando un par de sillas.

En la bahía vistiamos un par de islas, una cueva (la cueva de la sorpresa, que la llaman así porque hay un gran falo que hace que algunas mujeres se lleven una sorpresa, habría que preguntar si grata o no; yo la rebauticé como la "Cueva La Polla"), y una playa artificial que se habían currado para poder bañarte en medio del mar. También dimos un paseito en barquito por dentro de una cueva hueca, pudiendo observar, sobre todo, la tranquilidad que allí se respiraba.

De ese día me quedo con el recuerdo del paisaje lleno de islas que parece que quieren salir del mar para convertirse en tierra, de su verdor, del mar calmado, del sonido de las chicharras, con el calor húmedo casi insoportable, del barco de ensueño en un lugar de ensueño en el que no me hubiera importado quedarme algún día más.


En fin, de lo más bonito del viaje.










viernes, 8 de agosto de 2008

Viaje a Vietnam y Camboya 2

Al primer sitio que llegamos en Vietnam fue a Hanoi, capital política del país y, junto a Ciudad Ho Chi Ming (antiguo Saigón), la más poblada. No recuero bien el número de habitantes pero sí el número de motos que hay en la ciudad: unos tres o cuatro millones de estos vehículos circulan libremente y "casi" sin normas por todos los lados. Cientos de motos se agrupan esperando a que un semáforo se ponga en verde, mientras otras tantas se lo saltan. Motos en todas direcciones, en todos los sentidos, por todos los lados. Los coches se asoman brutalmente como si fuesen monstruos en medio de un montón de insectos insignificantes que no paran de moverse. Si en vez del número de motos fueran coches serían atascos continuos y con casi toda seguridad que sería imposible vivir allí.
Fuimos a visitar la Pagoda Ngoc Son, junto al lago más grande de la ciudad. Pero antes nos llevaron en "Cyclo Pousse" por las calles principales. ¿Y qué es un "ciclopus" de esos? Pues no es más que una bicicleta, con una especie de carrillo delante, que es un asiento, y en el que vas haciendo de "guiri" por todos lados. Así que, correspondiendo a las espectativas, todos con la cámara en mano haciendo las primeras mil fotos. Fotos a las tiendas, a las gentes, a las motos y los coches, a la policía, a las paredes, llenas de pinturas con los teléfonos de albañiles para hacer obras, fotos a los cables del tendido eléctrico, miles y miles de cables colgando entre casa y casa, gente vendiendo lotería legal, gente vendiendo lotería ilegal, gente vendiendo de todo lo que se pueda imaginar... y fotos, fotos y más fotos.
Después nos llevaron a ver un espectáculo de "Marionetas bajo el agua". Se lo podían haber ahorrado. Imaginaos: 13 horas de vuelo desde Madrid hasta Bangkok, más otra hora más hasta Hanoi; cambio horario, paseito en la bici esa de los cojones... en fin que el espectáculo era vernos a todos medio sobados (alguno se que se quedó dormido del todo) mientras unas marionetas se mueven sobre el agua y cuatro o cinco tíos están tocando música parecida a la que te ponen en los chinos cuando vas a cenar. En fin, que después de eso nos fuimos a dormir, por fin.
En Hanoi también vimos el Templo de la Literatura, el mausoleo de Ho Chi Ming (si queréis saber quién era os recomiendo la wikipedia mejor que contaros yo quién era), aunque lo vimos por fuera, ya que había unas colas impresionantes para entrar a verlo, y la Pagoda de un solo pilar.
Y poco más en Hanoi. Es una ciudad que hay que ir a verla porque hay que ir, sin más, al igual que Saigón. Sin mucho atractivo, sin mucho que ver, pero hay que verla.


Con Dios a todos.

jueves, 7 de agosto de 2008

Viaje a Vietnam y Camboya 1


El día 8 de Julio de 2008 partí hacia mis vacaciones de verano. Este año serían totalmente diferentes, ya que iba a descubrir una sociedad completamente distinta a la nuestra: su cultura, su religión, la manera de comprender la vida... todo era algo nuevo para nosotros.
Antes de nada recordar un poco de historia brevemente. Vietnam es un país que ha sido sacudido brutalmente durante toda la Historia en forma de guerras continuas con unos u otros países. Pero si por algo es conocido Vietnam es por haber conseguido crear una forma de luchar que consiguió derrotar a un todopoderoso Estados Unidos en la primavera de 1975. La fuerza de sus hombres, aparentemente débiles por cómo son físicamente, y las tremendas ganas de no querer dejar que su pueblo cayera en otras manos que los gobernara que no fueran compatriotas, ha hecho de los vietnamitas un pueblo unido.
Viven principalmente del campo, del arroz. No olvidemos que es uno de los tres mayores productoras de este cereal, junto con Tailandia y Camboya.
Inicialmente lo que ahora mismo conocemos como Vietnam estaba dividido en tres partes. El norte era Vietnam (siempre acechado por China, con quien luchó y de quien tuvo que escapar de su invasión durante siglos), la parte central era el Impero Cham, un reino en el que existía un matriarcado, las mujeres podían tener incluso varios hombres, y que, poco a poco, fue siendo invadido por el norte hasta llegar a desaparecer. En la actualidad, aún quedan pequeños reductos o pueblos champa, que intentan mantener la forma de vida imperial. Por último está el sur, que era terrotorio Camboyano, del impero Jemer.
Después de haber sido colonizados por los franceses, a mediados del siglo XX inician una guerra para independizarse y unificar el norte y el sur de Vietnam. Es en estos momentos en los que los Estados Unidos de América entran a formar parte de una guerra que nada tiene que ver con ellos. Con la excusa de defender al pueblo sur, EEUU se mete de lleno en la guerra contra el norte de Vietnam. Aparentemente no influye para nada que Vietnam posea pozos petrolíferos, jeje, y nos hicieron creer al mundo que participaron en la guerra porque no querían que la extensión del comunismo se convirtiera en invasión. Lo justificaban alegando que si China era comunista y el norte de Vietnam también, si ganaban el sur también sería comunista y de ahí podrían seguir atacando a Camboya y Tailandia y convertirlas al comunismo también, con el peligro de seguir así país por país y poder llegar incluso a Estados Unidos. Vamos, como si se tratase de una partida de Risk. ¡¡Estos americanos flipan!!



Nos vemos otro día.... Con Dios.

lunes, 18 de febrero de 2008

Érase una vez... la moda groovy (groovies)


Érase una vez que se era un estilo de moda llamado groovy. Significa cool pero en términos más modernos, ya que cool parece como pasado. Es una manera de sentirse bien, feliz, genial.. y llevado a la moda parece ser que es eso, una manera de vestirte diferente, que te hace sentirte bien, molar, cool. Pues nada, que vuestro bloguer es un joven groovy, y todo por comprarse un par de camisetas molonas, de las que no se pondría nadie que él conoce y que además pueden marcar perfectamente su estilo. Ay, si naranjito volviese a las pantallas!!! Seguro que sería groovy. En fin, que nunca está demás aprender algo nuevo, y este estilo hasta ahora desconocido para mí resulta ser que, en cierta medida, me va como anillo al dedo.
Ahora, que lo único que me voy a poner son un par de camisetas, el resto de ropa horterita no me lo pongo ni de coña. Pues nada, como es cuestión de moda.... érase una vez que se era, hasta que dejó de ser (porque pasó de moda).
Con Dios.

Érase una vez... una de niños tristes

Érase una vez que se era un vídeo de una niña que jugaba a papás y mamás. Ante varias peticiones os dejo el vídeo para que le echéis un vistazo.
Con Dios.


jueves, 14 de febrero de 2008

Érase una vez...la lluvia


Érase una vez que se era algo que todos creíamos conocer pero que con el tiempo se nos había olvidado como era. Era la lluvia. Al igual que los niños de hoy en día se piensan que la leche sale del brick y las naranjas de la maya roja, estamos olvidando de dónde viene la lluvia. Señores, el juego hace tiempo que empezó y está pasando por un momento un tanto delicado. Y todo tiene que ver. Yo no había pasado un invierno menos frío en mi vida. Y períodos con tan poca lluvia tampoco. De todas formas, mientras siga saliendo agua del grifo nos importa más bien poco. Pues nada, como la fórmula del H2O desaparezca estamos JD2. Me veo como los indios de la tribu haciendo el paripé con plumas en la cabeza y moviendo los brazos y las piernas suplicando que llueva. Por cierto, sabéis por qué llovía? Porque Dios desde el cielo les veía haciendo el gilipollas de tal manera que decía: "joder, voy a darles agua ya que son ridículos"; y su hijo le decía "no, papá, que sigan haciendo eso otro rato que es como en Tú sí que vales o Fama". ¡Hay que joderse!

Pues eso, señores, que menos baños y más duchas, y menos quedarnos media hora bajo el agua y con cinco minutitos tenemos más que de sobra (a no se que tengas pensado tener sexo en la ducha, para lo cual se pueden permitir...5 minutos más). Y si no, hagan como muchos que conozco: no se duchen, que son todo ventajas: ahorras agua y de la peste que generas el que está al lado tuyo la palma y no consume agua tampoco.

En fin, lo dicho. Con Dios.