lunes, 26 de marzo de 2007

Érase una vez... princesas y dragones


Érase una vez unas princesas y unos dragones que salieron juntos al campo. Era un fin de semana muy bueno, hacía sol, no había nubes, y todo apuntaba a que lo pasarían fenomenal. Y así fue, de no haber sido por lo que ocurrió por la noche. Y es que cuando cayó el sol comenzó a caer también sobre ellos el mayor frío que nunca ocurrió en la zona. Los pies se les congelaban, las palabras se entrecortaban por el vaho que salía de sus bocas. Las manos se entorpecían al querer recoger cualquier alimento u objeto. Pero este frío también hizo algo maravilloso: que las princesas y los dragones se pusieran de acuerdo para combatir el frío. Se metieron juntos en las mismas tiendas, cerca los unos de los otros, dándose calorcito. Y eso que los dragones estaban sucios y las princesitas eran... eso, unas princesitas. Se quejaron del frío, del cansancio, del peso que llevaban en sus mochilas, porque claro, ellas llevaban sus cositas y eso...
Gracias que al día siguiente, bajando de esa terrible montaña, pudieron disfrutar de los más bellos paisajes, del aire más puro jamás respirado, de los mejores cantos ofrecidos por los pájaros, del sonido del agua corriendo por el monte. Esto son cosas que sólo se pueden oir en estos sitios y se recuerdan para siempre si cierras los ojos, respiras profundamente y piensas en esos sonidos, en esos colores, en los olores, etc.
De esa manera se volvieron a reconciliar las princesas y los dragones.
Siempre se ha dicho que las princesas y los dragones no se llevaban bien, pero en este cuento y en la imaginación uno puede hacer lo que quiera, y en este caso todos terminaron tan contentos.

P.D.: gracias a las princesas por ser princesas y a los dragones por ser dragones.

P.D. 2: hay princesas que escupen fuego por la boca y dragones con muchas mejores intenciones que cualquier princesa.
Con Dios amigos.

viernes, 16 de marzo de 2007

Érase una vez... un viernes cualquiera


Érase una vez un viernes cualquiera. Yo no se muy bien si Dios cuando creó el mundo el sábado hizo algo o no, porque si fue capaz de hacer algo es que realmente es un ser superior. La gente comienza la semana mal y la termina peor aún. Llega el lunes y vas al trabajo dormido, sin ganas, pensando "¿cuándo llegarán las vacaciones?", y pasa al martes y sigues igual, pero un poquito más cansado, porque claro, si el lunes que se supone que es el día en el que más descansados tenemos que estar vamos al trabajo con sueño, cansados del fin de semana (hayas hecho algo o no), pues el resto de la semana ya vamos mal. El martes, como os decía, seguimos un poquito más cansados todavía, pero bueno, llegamos por la tarde y pensamos "ya estamos casi casi a miércoles, de aquí al fin de semana no queda nada". El miércoles creo que es el mejor día, estamos a mitad de semana, estamos cansados pero asumimos que ya queda poquito y que ha pasado lo peor. ¿Y qué es lo peor? Pues el lunes, está claro. El jueves es casi viernes, y el viernes estás tan hecho polvo que ya te da todo igual. La gente apenas trabaja, a no ser que esté el jefe cerca. El cuerpo se prepara para el fin de semana. Tenemos otra mentalidad. Lo malo es que desde que sales de currar el viernes hasta el domingo por la tarde no sabes qué haces que parece que pasa el tiempo sin apenas darte cuenta. Sales el viernes de trabajar cierras los ojos y cuando los abres es domingo por la tarde. El peor día de la semana junto con el lunes es el domingo. Dios descansó el séptimo día, pero nadie dijo que fuera el domingo, eso se da por hecho. Creo que no fue el domingo el día en que descansó, porque yo por lo menos es el día en el que pongo las lavadoras, paso el trapo y el aspirador, hago los baños y demás. Por tanto, el domingo no es el día del Señor, es el día de Don Limpio. Si queréis os puedo contar lo que hago yo para pasar un poquito mejor la semana. Yo pienso cada día lo que hago por la noche viendo la tele, así se lo que me toca. Esto es:
Lunes C.S.I.
Martes House

Miércoles Sé lo que hicísteis la última semana
Jueves Anatomía de Gray

Viernes (nada, porque es el momento ese que no recuerdo lo que hago)
Sábado (ídem del viernes)

Domingo El hormiguero y Aída

En fin, que soy así de básico. Sin tele no sería nada. Otra adicción más.
Con Dios.

jueves, 15 de marzo de 2007

Érase una vez... una gente impresentable


Érase una vez una gente impresentable, por donde quiera que vamos, hay que llevar la contraria o si no reventamos... Esto bien podría ser una canción de un grupo de pop-rock así con reminiscencias celtas... pero no, esto es más que una simple canción, por desgracia.
Hoy quiero hablaros de esa gente impresentable que son todos esos cantantes, famosos, actorcillos y demás personajes pseudopopulares que se pasan el día aburridos, hartos quizás de la mierda que les pagan (que comparado con la mierda que nos pagan al resto de la población bien quisiéramos poder cobrarla todos los meses) se dedican a reivindicar subidas en los precios de todo lo que se puede considerar que forma parte del entramado de la piratería, es decir: minicadenas, radiocassettes, cd's, dvd's y demás. Si, si, y no se les ocurre otra cosa que pensar en una subida de un 25 %, vamos que lo mismo que nos suben a todos los ciudadanos de a pié al año.
Pues bien, que nos suban también el precio del aire, que es algo que todavía no tiene ningún canon de esos que llaman ellos, ya que lo usamos demasiado (aunque algunos de ellos tienen que tener un claro déficit en el aire que respiran porque sólo se les ocurren tonterías). Que pongan canon también a los pájaros, ya que están utilizando vías aéreas que seguro que son necesarias para que surquen los cielos todos los aparatos militares y demás que son tan útiles para esta sociead. Que pongan canon a las neuronas, porque son las que hacen que se nos ocurran cosas tan absurdas como pagar 20 € por un cd que podría costar 5€, o un dvd por 25 € cuando se podría pagar 8 €. Siiiiii, y que pongan un canon también por las sábanas que usamos en las casas, para que las hagan más resistentes a todos los pedos que nos tiramos en ella....¡¡¡Anda y que os jodan!!!
¡¡¡Viva la piratería!!!
¡¡¡Viva Johnni Deep!!!
Con Dios....

viernes, 9 de marzo de 2007

Érase una vez.... un día más



Érase una vez un día más de esos absurdos que creamos el ser humano. Era un día en el que había que felicitar a las mujeres, pero no por ser el día de la mujer trabajadora, sino porque ellas tenían 2 días del trabajo mientras que el resto de la gente sólo tenía 1. Y digo que es absurdo no porque no crea en la igualdad sino precisamente por eso, porque la igualdad es no hacer distinción y, para mí, hacer un día de la mujer trabajadora es hacer distinción respecto al resto de trabajadores que ya tienen en el día 1 de mayo el día del trabajador. Ayer lo comentaba, yo no hubiera puesto ese nombre a ese día, creo que hay personas que se merecen mucho más un día que en este caso, con perdón, hacer distinción al sexo para conmemorar algo. Yo creo que en vez del día de la mujer trabajadora se podría llamar "el día de la mujer condicionada", condicionada con respecto al hombre en distinción de salario ante un mismo puesto, condicionada respecto al hombre en cuanto a la tarea que se le encomienda en algunos trabajos o que se da por hecho por su condición de mujer ("tráeme un café" o "tráeme un destornillador").
En fin, que yo creo que puestos a hacer un día en el que conmemorar algo voy a lanzar una serie de sugerencias a ver si alguien las escucha y es capaz de llevarlas a la práctica:
- Día de la madre desesperada con sus hijos.
- Día del marido sufridor (este es de coña).
- Día del padre/madre separado/a.
- Día del maltrato y día del maltratador (por no hacer distinción).
- Día del abuelo (¡¡ya es hora de que se haga este puto día, porque son lo que se encargan de los nietos!!).
- Día del "sin sentido", porque cada vez hacemos más cosas así, sin sentido.
Y por último, el Día del Absurdo, porque es absurdo que la gente pierda el tiempo pensando en celebrar el "Día de..." por la tontería de ser reconocido por alguna labor. Donde uno tiene que ser reconocido es por uno mismo o como mucho por los que nos importan, ignorando si a alguien le gusta o no lo que hago por ser alto, bajo, blanco, negro, mujer u hombre.
Por cierto, un último "Día de..." que se me ocurre es el Día del Polígrafo, que ahora que lo han retirado va a dejar de ser noticia y hay que seguir poniéndolo de moda.
Con Dios.

miércoles, 7 de marzo de 2007

Érase una vez...el tiempo


Érase una vez el tiempo, parece que tan pronto hace calor como que vuelve el frío y las tormentas. Dios nos complace a todos y nos hace ver en el cielo lo que se cuece en la tierra. Y es que, amigos, la situación de crispación total que vivimos estos días en nuestro país no son para menos. A veces vemos el sol, pero en seguida hay alguna nube tipo "De Juana" que, gracias a sus concesiones y demás, hacen que vuelvan las tormentas. Encima ahora tenemos viento (gracias al gobierno, jueces y demás), y ya se sabe... quien siembra vientos (recoge tempestades, por si alguien no lo sabe).
En fin, que este tiempo está casi casi tan loco como este mundo... o debería ser considerado al contrario y es el mundo el que se está volviendo tan loco como el tiempo?
Da igual, al fin y al cabo es culpa nuestra tanto lo uno como lo otro.
Ahora dicen que si se ha adelantado la primavera, que si la alergia este año va a ser el doble que el anterior.... pero por Dios, si cada año que pasa lo complican más!!! ¿No fue ya el año pasado el peor de los peores para los alérgicos? Pues este año es peor. ¿No fue el año pasado el de mayor sequía de toda la historia del mundo mundial? Pues este año será peor. ¡¡¡Coño, si sólo falta que nos digan que algo es malo para que al día siguiente se encuentre algo mucho peor!!!
Pues si, señores, que el tiempo está muy loco y nosotros también. Con Dios.

martes, 6 de marzo de 2007

Érase una vez... un señor bajito


Érase una vez un señor bajito, y como era bajito la gente pensaba que de algo tan pequeño no se podría sacar nada bueno. Y su vida hizo ver que no era así. Antes, mucho antes quizás, de que una campaña publicitaria de las destilarías segovianas (por supuesto hablo de DYC) decidiera crear a una "gente sin complejos", antes, como decía, ya existía una de esas parejas que parecía no sólo no tener complejos sino que tampoco tenían vergüenza para contar las cosas de una manera inusual para cualquier época. Dos personajes que contaban las cosas con humor, con buen humor me atrevería a decir. Dos eran dos que fueron capaces de crear algo tan curioso como hacer un monólogo-diálogo (qué contradicción) sobre un simple vaso de agua.
Efectivamente señores, la historia que cuento hoy va sobre uno de esos dos personajes, que nos acaba de dejar (aunque hace ya muchos años que nos había dejado, desde que nos abandonó su otro compañero de aventuras durante 35 años), del inolvidable Coll.
Cuando esta tarde he leído la noticia lo primero que se me vino a la cabeza fue lo feliz que tenían que estar todos en el cielo de recuperar una de las mejores parejas de cómicos que haya existido en la historia, volviendo a sacar humor del absurdo.
Ahora sólo falta que otros grandes humoristas del presenten les acompañen lo más próximamente posible, y no hablo de otros sino del humorista Bush, Blair, Putin... o del mismísimo ZR (Zapatero Remendón).
En fin, amigos, con Dios.

lunes, 5 de marzo de 2007

Érase una vez que se era...

Érase una vez que se era... un jovencísimo muchacho de 31 añitos recien cumplidos. Aunque le gustaba mucho todo el tema de las nuevas tecnologías (imagen digital, maquetación de vídeos, creación de páginas web...), nunca se había planteado crearse un blog, quizás pensando en la dificultad que esto podría tener.
El caso es que con un poquito de ayuda y con dos o tres directrices, fue capaz de crear este pequeño y modesto espacio de opinión en el que pretendemos descubrir no sólo un poco más de la vida del Justi, sino ser un poco más críticos ante esta, a veces, injusta sociedad, llena de cosas bonitas y maravillosas y, de la misma manera, llena también de cosas horribles y tristes.

Un saludo y sed bienvenidos a este nuevo universo que se presta ante ti. Nos vemos en los bares.